Toda la culpa es de mi madre, ése es el título de la película que nos acompaña en la sección Golem Recomienda de esta semana. Cine francés en estado puro que se basa en las conexiones de sus personajes para cerrar un círculo iniciado en el pasado, descubierto en el presente, y conjuntadas todas las piezas, fusionadas en el futuro.
6 son los componentes: el padre, la madre, sus tres hijos y la mujer de uno de ellos. Misma vida, mismas miserias. Ningún proyecto o deseo en el horizonte que haga cambiar su planteamiento de vida. Abocados a dejarse llevar por la corriente sin pararse a pensar si es lo que verdaderamente quieren hacer. Apenas se soportan, rehuyen de las comidas familiares y sin embargo...se quieren.
En la construcción del guión, Cécile Telerman vuelve a formar equipo con Jérôme Soubeyrand (con quien ya trabajó en su anterior film ¿Por qué las mujeres siempre queremos más?). Segrún palabras de la propia directora, "había buscado un colaborador que aceptase entrar en mi mundo y no tocar lo que yo consideraba importante. Jérôme Soubeyrand aceptó esa posición aunque no fuera fácil. Trabajamos muy bien juntos. Era natural volver a colaborar." Esta claro que en el ámbito laboral es imprescindible la confianza y esta película no iba a ser una excepción.
Si de por sí la historia es interesante, la mera presencia de Charlotte Rampling en el reparto es una garantía. Rebasados los 60 años, esta actriz británica envejece como nadie, guardando su belleza intacta y ofreciendo interpretaciones llenas de realismo. La hemos podido ver en trabajos como Swimming pool, película por la que consiguió el galardón como mejor actriz europea.En el título de la película que recomendamos se le echa toda la culpa a la madre (a Mady Celliers, interpretado por Charlotte Rampling). ¿Realmente tienen la certeza de que toda la culpa es suya?
Hay una frase de un personaje (que no desvelaremos) durante la película que hará reflexionar y que merece ser estudiada por cada uno de nosotros. Es algo que se da por hecho pero que pocas veces llevamos a cabo.

























